Deportes

Cómo suavizar una pelota de baloncesto de cuero genuino


No puedes dispararte hacia el estrellato hasta que rompas tu bola.

Jupiterimages / Pixland / Getty Images

Si bien las pelotas de baloncesto hechas de caucho y materiales compuestos salen de la caja listas para usar, será necesario romper una pelota de cuero antes de poder jugar con ella. Esto puede parecer un dolor, pero las bolas de cuero son más duras y duraderas. También son similares a las pelotas oficiales de la NBA, por lo que son una opción ideal si quieres jugar como los profesionales.

1.

Lávese las manos antes de comenzar a limpiar su pelota. El aceite y la suciedad de las manos pueden alterar la sensación de la pelota y dificultar su entrada. Limpie la pelota con un paño seco y sin polvo para asegurarse de que no quede suciedad, desechos o material de embalaje. Evite aplicar mucha presión con su paño, o el paño podría atascarse en las crestas de la pelota, dejando atrás la tela.

2.

Aplique un acondicionador de cuero a su bola y frote el acondicionador en toda la bola con un paño acondicionador de cuero. Muchos acondicionadores de cuero vienen con estos paños, pero también puedes comprar uno por separado. Deje que el acondicionador penetre en el cuero durante 15 a 20 minutos, luego use un paño nuevo para limpiar cualquier acondicionador adicional. Repita este proceso hasta que su cuero comience a suavizarse. Por lo general, se requieren de tres a cinco tratamientos antes de que esto suceda.

3.

Comience a usar su pelota. Bota en el piso de un gimnasio u otra superficie lisa y pareja y practica canastas de tiro. Usar la pelota ayuda a aflojar el cuero, lo que hace que la pelota rebote más y hace que el cuero sea menos rígido. Mientras está rompiendo su bola, límpiela con un paño seco después de usarla para asegurarse de que la suciedad y el polvo no se asienten en pequeñas grietas en el cuero.

Cosas necesarias

  • Paño sin pelusa
  • Paño acondicionador de cuero
  • Acondicionador de cuero

Propina

  • El cuero tiende a desarrollar pequeños rasguños y otras imperfecciones con el tiempo, pero esto no es motivo de preocupación a menos que el cuero comience a rasgarse.